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Luciano Joan Vergara

Software Developer - Co-Founder de Diblet.com

Hay que ser detallista no perfeccionista

Este artículo Off Topic nace de observaciones y conceptos de la realidad que he podido entender por experiencia propia.

Muchas veces se suele hablar del perfeccionismo como una buena cualidad cuando en realidad no lo es. El perfeccionismo es nefasto, odioso y malo. Pero la cualidad más cercana, y a la que realmente queremos hacer referencia es el detallismo.

Ser Perfeccionista es malo

Según la RAE, el perfeccionismo es la tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo no dándolo nunca por terminado.

El inconveniente con la definición es evidente. Si nosotros no somos capaces de poner un límite, un fin, un término a un trabajo, en cualquiera sea el ámbito de la vida que hablemos, estaremos siendo improductivos, este trabajo nunca será entregado y no cumplirá su fin último. Habrá sido lo mismo que nunca haberlo hecho.

Además si deseamos alcanzar la perfección estamos hablando de una utopía. Las cosas jamás van a ser perfectas, y si esperamos que lo sean nos chocaremos constantemente con una realidad que hasta puede hacernos mal a nuestra salud física.

El perfeccionismo también nos limita si deseamos lanzarnos a hacer cosas nuevas, a emprender nuevos proyectos. Cualquier nuevo emprendimiento en la vida tiene su cuota de incertidumbre, y el perfeccionista no está dispuesto a asumir ninguna incertidumbre, si no está seguro de que algo le va a salir bien no lo hace. Por lo tanto al fin del día probablemente no comience nunca la mayoría de las cosas que se propone.

La gente perfeccionista suele vivir estresada y suele ser cascarrabias con los demás porque no es capaz de alcanzar la utopía de perfección que busca en todo aspecto de la vida.

El detallismo, una gran cualidad

Ser detallista, según la RAE, implica ser meticuloso y minucioso en lo que uno realiza. Ser meticuloso en cada trabajo que realizamos es esencial y virtuoso.

Por dar un ejemplo, si nuestro trabajo fuera escribir una entrada en nuestro blog, ser detallista va a implicar leer y re leer unas cuantas veces nuestro artículo, seleccionar nuevas palabras, hacer las correcciones que nos parezcan necesarias hasta dar este texto por finalizado y publicarlo.

Alguien detallista entiende que indudablemente la perfección no existe, pero busca encontrar en su trabajo los detalles que puedan aportar a conseguir una mejor calidad.

Ser detallista va a implicar que cualquier trabajo que realices va a ser ejecutado de la mejor forma posible. Va a implicar que revisaste más de una vez cada pieza del trabajo en busca de errores y que quedaste fehacientemente convencido de que lo que estas entregando tiene una alta calidad.

Si existiera algún error, que seguramente a menor o mayor profundidad de análisis del trabajo puede haberlo, en la mayoría de los casos puede subsanarse a futuro. De hecho muchas veces los problemas surgen una vez que un proyecto está completado.

Por eso, por experiencia propia de alguien que por mucho tiempo fue perfeccionista, pero que llegó a comprender que el perfeccionismo es malo y actualmente intenta ser detallista, te recomiendo que no seas perfeccionista sino más bien detallista. Y te recuerdo que la calidad de todo trabajo que realices está en los detalles.

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